Dolor y lágrimas en París, alegría islamista en la red y en la calle musulmana

por Eduard Yitzhak, 16 de noviembre de 2015

 Las calles de Paris muestran la tristeza por la matanza perpetrada por Estado Islámico del viernes noche 13 de noviembre de 2015, en la que resultaron asesinados más de 129 personas y 352 heridos. Sangre, dolor, impotencia, desconsuelo y frustración por este crimen perpetrado por los más devotos del Islam, los salafistas y yihadistas, que quieren imponer el primigenio Islam, el de Muhammad, en todo el orbe.

 

Estado Islámico  argumenta que las víctimas asistían a una fiesta de perversidad, en referencia al concierto de rock en la sala Bataclan. Los gobiernos de España, Israel, Estados Unidos, el Reino Unido, y muchos otros manifiestan –así como también gran parte de sus respectivas poblaciones-  su solidaridad con las víctimas de Francia “sacrificadas por islamistas a Alá en el altar del supremacismo religioso del Islam”.
 
Muchos dirigentes musulmanes sólo muestran disgusto por las posibles reacciones de rechazo de la sociedad francesa hacia ellos, correligionarios de los asesinos, y únicamente quieren defender su nombre y el del Islam.
La lista de atentados islamistas contra infieles judíos y cristianos en Francia des larga, triste y tediosa. [1]
 
Los centros religiosos y escolares judíos tienen que estar permanentemente protegidos desde hace mucho tiempo. Los franceses ven nuevamente la zarza mortal de la Yihad en las calles francesas.
 
Muchísimos musulmanes, partidarios del Estado Islámico, han manifestado su alegría por el ataque terrorista yihadista de la noche del viernes 13 de noviembre. Estos devotos muy creyentes del Islam aplauden con alegría el crimen de esa noche del viernes, y  que califican a estos ocho yihadistas como “leones rugiendo en el corazón de Francia”. Por ahora se sabe que han sido ocho los yihadistas, siete de los cuales islamikazes, shahids, que hicieron explotar sus cinturones muriendo matando.
 
El Corán y los hadices afirman que el suicidio es haram (prohibido) para el creyente musulmán y es considerado como entre los mayores pecados: “Y quienquiera que mata a un creyente intencionalmente, su recompensa es el Infierno para que lo soporte, y la Cólera y la Maldición de Alá están sobre él, y un gran castigo está preparado para él” [Corán 4:93]. “Efectivamente, quienquiera que (intencionalmente) se mata a sí mismo, entonces ciertamente él sería castigado en el Fuego del Infierno, donde él moraría por siempre” [Bukhari, 5778 y Muslim, 109 y 110]
 
Los islamistas que se presentan como “moderados”, en Francia y en Occidente, afirman que estos crímenes no son consecuencia del Islam auténtico, sino que son obra de criminales radicales que malinterpretan el Islam. Pero estos musulmanes pretendidamente “moderados” son incapaces de explicar cómo es que tantos musulmanes de la tierra “secuestran” el Corán, el Islam, tampoco explican cómo lo malinterpretan, ni desvelan  cuál es el “correcto” Islam ni qué es lo que hacen para que se imponga el pretendido “correcto” Islam, ni saben aclarar por qué más del 30 por ciento de musulmanes apoyan el salafismo, el Islam de Muhammad y sus compañeros, del primigenio Islam, el de la Yihad, el de la guerra de expansión del islam, y la matanza de infieles. Nunca clarifican por qué no se emiten fatuas condenatorias contra los salafistas y yihadistas, cuando son tan fáciles y habituales de proclamar contra los que hacen dibujos de Muhamad, ni esclarecen por qué los islamikazes, los shahids, son enterrados en los cementerios musulmanes si realmente los atentados que estos han perpetrado no están justificados por el Corán, ni por el Islam, ya que la obligación musulmana es sepultar fuera del cementerio musulmán al suicida. Ni tampoco justifican por qué se les hace servicios religiosos funerarios y se les dan honores a estos islamikazes cuando el suicida es considerado un “ateo”, que no ha depositado la suficiente confianza en Alá.
 
Musulmanes partidarios Estado Islámico aplauden en medios sociales el ataque, mientras que el mundo civilizado se ha tambaleado en el horror. Hay rabia y dolor en Occidente. Mientras que la calle islámica y en los twitters  de muchos musulmanes de países árabes y musulmanes hay alegría y felicitaciones a los “heroicos leones que sacrificaron sus vidas en defensa del Islam”. [2]
 
No todo Occidente está apenado
 
Hace ocho décadas el islamismo se alió con la extrema derecha, fascismo y nazismo, antisemitas por definición el último. Hoy la extrema derecha apoya al islamismo en su lucha contra los judíos e Israel. Esta extrema derecha está creciendo gradualmente en Europa.
 
Pero actualmente es la extrema izquierda quien ha tomado antisemitismo como relevo y compañero del nazismo y señal de identidad. La extrema izquierda siente fascinación por el islamonazismo en general, de la Revolución Islámica de Irán y del Estado Islámico (Daesh), en particular, a pesar estos (República Islámica de Irán y el Daesh) se odian y se combaten. No en vano son los extrema izquierdistas los que llevan a cabo el BDS, boicot, desinversiones y sanciones contra Israel, desviando la mirada ante la falta de derechos humanos en tantos países de la órbita musulmana.
 
En España, Pablo Iglesias, gran líder de Podemos, grupo político amalgama de herederos de Stalin y nostálgicos del Gulag, y financiado por el chavismo venezolano y la República Islámica de Irán, [3] ha declarado ante la masacre yihadista en París “No es el momento de guerra contra el terror”, [4]  ante las declaraciones del presidente socialista francés, François Hollande de declarar la guerra al Estado Islámico y el Pacto anti terrorista de los partidos políticos españoles. [5]
 
El comportamiento de oscilación de valores que lleva Europa en general desde hace décadas y la amplitud extrema de sus desplazamientos, está llevando a cabo un estado caótico. En pocas décadas se ha pasado de una rigidez extrema, rechazo a la alteridad, admiración del líder y sumisión absoluta a este, en el caso del fascismo, nazismo y comunismo, a un relativismo moral, hedonismo, multiculturalismo y falta de valores. Todo ello lleva a un estado caótico, un vacío de valores que será llenado por sistemas de extremada intransigencia, extrema derecha e islamismo.
 
La base social del Yihadismo
 
La Mafia en el sur de Italia ha contado con amplio respaldo social, y es esta base la que imposibilita erradicar a los grupos mafiosos. Si la población que apuntala la Mafia, deja de apoyarla, la Mafia decae. Sin una base social que apoye, tolere, respalde, apuntale y secunde al terrorismo yihadista por parte de la población musulmana en general, el yihadismo no se sostiene y decae.  El salafismo cuenta con el apoyo de un 30 por ciento de musulmanes, que quieren que toda la humanidad esté regida por la Shari´a, la ley islámica, y apoyan plenamente las acciones de Irjab (terror) como exige  el Corán 3:151: Infundiremos el terror en los corazones de los que no crean, por haber asociado a Alá algo a lo que Él no ha conferido autoridad. Su morada será el Fuego. ¡Qué mala es la mansión de los impíos!Corán 8:12: Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: “Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles del cuello, pegadles en todos los dedos!”
 
Tercera Guerra Mundial 
 
Estamos inmersos en la Tercera Guerra Mundial. El yihadismo combate simétricamente con armamento pesado y soldados en campo de batalla en Siria, Irak, Afganistán, y de una manera asimétrica en el resto del mundo: ataques en Filipinas, China, Rusia, Europa, América del Norte (11-S en Nueva York, en Boston, etc.) en el Sur (atentados contra la AMIA y embajada de Israel en Buenos Aire, Argentina, etc.), África (Egipto, Libia, Argelia, Marruecos, Senegal, Kenia, Nigeria, Chad, los dos Sudán, etc.) Asía, Australia El Papa Francisco ha declarado reiterada y afligidamente que estamos en la Tercera Guerra Mundial [6],  y es uno de los pocos líderes mundiales que lo ha afirmado valientemente.        
                                                                                                                             Europa, Rusia, América combaten por petróleo y riquezas y utiliza la ideología para ello. Los yihadistas combaten por ideología religiosa y utilizan el petróleo y las riquezas para ello. Para los yihadistas, la implementación del Islam en todo el orbe, el Califato Universal, es la causa de todas las causas de su guerra, de su Yihad, por la que están dispuestos a morir matando, creyendo alcanzar el paraíso con las 72 vírgenes para cada shahid, islamikaze y combatiente que muere en la Yihad, la Guerra por Alá.
 
PARA VENCER EL TERRORISMO ISLÁMICO, EL YIHADISMO                            
 
Occidente tiene que trabajar en varias áreas.
 
En el plano militar
 
La creación de la República Islámica de Irán, el secuestro de los trabajadores de la embajada de los Estados Unidos en Teherán y el fracaso de Carter en liberarlos militarmente.  La victoria de los talibanes en Afganistán, con el absurdo apoyo de los Estados Unidos, contra la entonces segunda potencia militar mundial, la extinta URSS y la subsecuente caída del Muro de Berlín y la pérdida de influencia soviética, de los “cruzados ateos” y el desmoronamiento del bloque socialista es interpretado como una triunfo de los musulmanes dado por Alá al confundir a los “cruzados” para que se peleasen entre ellos (los rusos y los norteamericanos). El ataque del 11-S de 2001 al “corazón y cerebro” de la primera potencia económica y militar del mundo, los Estados Unidos, el Gran Satán en terminología islamista, “mostró” al mundo musulmán la vulnerabilidad de los EEUU.  Los ataques el 11-M de 2004 contra los españoles en Atocha/Madrid consiguieron cambiar la política de España hacia el yihadismo. La creación del Estado Islámico en tierras de Siria, irak, costa de Libia, partes de Nigeria, Chechenia, que es un estado musulmán, por mucho que políticamente –desde Occidente- se quiera negar calificándolo de Daesh atraen a muchos musulmanes y dan “esperanzas” de mayores glorias.  Todas estas victorias de los yihadistas crean la sensación en el mundo musulmán que los yihadistas son invencibles y están en el “camino correcto” para imponer el Islam en toda la tierra.  La derrota militar de los yihadistas, como ha pasado en el pasado con los sucesivos califatos, “bajará los humos” y la prepotencia de estos.
 
En el plano judicial
 
Declarar ilegales las mezquitas e imanes, líderes religiosos del Islam, salafistas. Aplicar severas leyes antiterroristas a los líderes religiosos de las mezquitas que han frecuentado los terroristas. Expulsar a los musulmanes que habiendo tenido información sobre yihadistas han mantenido un silencio cómplice. “El que calla, otorga”. Retira de la nacionalidad de los países europeos a los salafistas.
 
En el plano policial
 
“Al terrorista no se le convence, se le vence”.La seguridad de las personas, el respeto a la vida humana es el mayor valor de todos. Sin vida no hay valores. La función de los Cuerpos de Seguridad, valga la redundancia, es garantizar la seguridad de la vida humana, de las personas y de los bienes.
 
En el plano político
 
Exigir a los países y gobiernos musulmanes reciprocidad, derecho de construcción de centros religiosos no-musulmanes en ellos, como aquellos los edifican en Occidente y la abolición de la pena de muerte por conversión a otra religión.. Exigir la persecución efectiva de los salafistas y yihadistas en los países musulmanes, así como la prohibición de financiación externa (de Arabia Saudita, Irán) de las mezquitas y de los imanes.
 
En el plano ideológico
 
Este es el más complejo y comprende dos apartados: los no-musulmanes y los musulmanes.
 
Los no-musulmanes: es necesario entender que es imprescindible apoyar a los ejércitos y las policías de nuestros países y saber que el yihadismo afecta la vida de todos los seres humanos y que el peligro mortal no es algo lejano y ajeno, sino que puede ser muy cercano para uno mismo y para sus seres queridos y amigos. ¿Quién puede asegurar que mañana no será víctima de un atentado yihadista?
 
Los musulmanes: es bien cierto que la gran mayoría de musulmanes no apoya el yihadismo, pero no es menos cierto que muchísimos musulmanes si lo apoyan, justifican  y se alegran del terror islamista contra los no-musulmanes.       
                                                                                                     
Todos los musulmanes nominales, la mayoría de los musulmanes, son susceptibles de ser atacados y exterminados por los salafistas y yihadistas, y así ha sido hasta la fecha. Desde 1950 hasta hoy, más de 10 millones de musulmanes han sido asesinados por correligionarios suyos. Los musulmanes nominales tienen que mostrar su rechazo y repudio de una manera activa, si realmente están contra el terrorismo islámico, y no hacer como hasta ahora que lo único que han hecho es desviar la mirada y continuar como si no hubiera pasado nada. Colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, denunciando a aquellos salafistas y yihadistas que ponen en peligro la vida de los otros, cristianos, judíos, ateos, etc. Es imprescindible que desprecien activa, explicita y manifiestamente el yihadismo, y no como taqiyya, la mentira religiosa para engañar a los kuffar, los infieles, como están haciendo muchos líderes religiosos musulmanes en Europa. Los líderes religiosos que están contra los yihadistas tienen que emitir fatuas, bajo juramento en nombre de Alá, condenando con el mayor rigor a estos y a los que les siguen. Si aquellos musulmanes nominales que realmente están contra el yiahdismo, sea sunnita o chiíta, no lo hacen y repiten lo que dice joven musulmán Bilal, cuando su  correligionario musulmán, Hatem, es entrevistado por la periodista Gemma Saura de La Vanguardia en Paris, y que se ha desplazado frente a la sala de conciertos Bataclan de París, a la que nunca antes había estado “para limpiar su nombre”. Mientras es entrevistado el franco-tunecino Hatem, interrumpe un señor, Jean-Claude, de 70 años y le pregunta: Pero, ¿qué vais a hacer los musulmanes? Responde Bilal: Pues seguir viviendo en paz, como hasta ahora. Jean-Claude apostilla: Pues quizá no es suficiente. [7]
 
Los Hatem que viven en Europa, tienen que entender que el nombre del Islam no se limpia paseando frente al local donde fueron masacrados por sus correligionarios yihadistas tantos seres humanos, por el mero hecho de ser una “fiesta de perversidad” según los salafistas.
 
Los Bilal que viven en Europa, no pueden pretender hacer ver que no ha pasado nada y que seguirán viviendo en paz. Esta paz no se da en ningún país musulmán. De los más 40 conflictos bélicos que hay en la tierra, todos ellos tienen como contendientes países o fuerzas musulmanas, el único en el que no hay contendientes musulmanes es el de Rusia-Ucrania.
 
Los Bilal del mundo musulmán tienen que saber que ahora Europa es la bella durmiente, pero que cuando se despierte por la ponzoñosa mordedura de la serpiente islámica, Europa será la bestia, y mucho más bruta y cruel que los yihadistas.
 
Es por el interés de los mismos Hatem y Bilal del mundo musulmán que afirman  repudiar el yihadismo que cambien con urgencia de rumbo, y no seguir como hasta ahora.
 
NOTAS
 
[1] Parte de la lista de atentados perpetrados por musulmanes en nombre del Islam, del Corán y de Muhammad en Francia:
El 20 de mayo de 1978 en la que terroristas árabe-palestinos asesinaron a ocho personas en Orly.
El 3 de octubre 1980 islamistas árabe-palestinos atentan contra una sinagoga en París, causando en la explosión cuatro muertos y 34 heridos.
El 29 de marzo de 1982 yihadistas atentan contra un tren de la línea París-Toulouse causando cinco y 77 heridos.
El 9 de agosto de 1982 árabe-palestinos de la organización yihadista Abu Nidal atentaban contra un restaurante kosher Goldenberg en el barrio judío en París asesinando a seis personas e hiriendo a otros veintidós.
15 de julio de 1983, los yihadistas atentan con bomba en el aeropuerto de Orly en París, causando ocho muertos y 54 heridos.
El 31 de diciembre de 1983,  islamistas explotan una bomba en la estación de tren de Saint Charles, en Marsella, y de otra en un tren de alta velocidad cerca de Drome, causando cinco muertos y 37 heridos.
El 23 de febrero de 1985 Hizbulá, el brazo árabe-libanés de la República Islámica de Irán, atenta con bomba contra la tienda Marks & Spencer en el boulevard Haussmann, causando la muerte de una persona y 14 heridos.
El 29 de marzo de 1985 Hizbulá, brazo armado libanés de la República Islámica de Irán  atenta contra una sala de proyecciones parisina durante la celebración de un Festival de Cine Judío causando18 heridos.
El 7 de diciembre de 1985, las célebres tiendas Galeries Lafayette y Printemps, fueron blanco de un atentado islamista patrocinado por la República Islámica de Irán y perpetrado por Hizbulá que dejó 43 heridos, cinco de ellos graves.
Entre febrero de 1985 y septiembre de 1986 diversos yihadistas atentan contra librerías, galerías y almacenes, causando trece muertos y 303 heridos en unas 15 explosiones.
Del 3 al 5 febrero de 1986 República Islámica de Irán a través de Hizbulá atenta con bombas contra el Claridge Hotel en los  Champs-Élysées, librería en Place Saint-Michel y  la librería FNAC en  Les Halles, causando la muerte de una persona y más de 35 heridas.
El 20 de marzo de 1986, un atentado yihadista contra una galería comercial de la avenida de los Campos Elíseos causó dos muertos y 29 heridos.
Del 5 al 15 septiembre de 1986 la República Islámica de Irán a través de su brazo armado libanés Hizbulá atenta con bombas el Hôtel de Ville, la cafetería Casino en La Défense, un restaurante de los Champs-Élysées y la Prefactura de Policía, causando 5 muertos y más de 131 heridos.
El 14 de septiembre de 1986 dos policías murieron en una explosión llevada a cabo por un islamista en el sótano de un comercio de automóviles en los Campos Elíseos.
En 17 de septiembre de 1986 islamistas de Hizbulá enviados por la República islámica de Irán explotan bombas cerca del supermercado Tati en París y la sede del semanario 'Le Point', causando siete muertos y 55 heridos.
El 25 de julio de 1995, islamistas explosionan una bomba contra un tren en la estación de Saint-Michel en el centro de París causando ocho muertos y más de 140 heridos.
Entre agosto y octubre de 1995 más de 60 personas son heridas en una serie de explosiones realizadas por islamistas en distintos lugares en París.
El 3 de diciembre de 1996 islamistas lanzaron bombas contra un convoy del metro en la estación de Port-Royal, en el sur de París causando cuatro muertos y 170 heridos.
El 11-19 de marzo de 2012 Mohamed Merah atacó Tolosa y Montauban, ejecutando a sangre fría y a bocajarro contra un rabino y tres niños judíos en una escuela judía y a otros 4 soldados.
El 8 de octubre 2004 Frente Islámico ataca con bombas la Embajada de Indonesia en París, dejando diez franceses heridos.
El 23 de mayo 2013 un islamista hiere a un soldado francés en el suburbio parisino de La Défense, al que intentaba degollar.
El 20 de diciembre de 2014 un yihadista al grito de “Al.lahú Akbar” hiere a tres oficiales de policía a los que intentaba degollar en Joué-lès-Tours.
El 21 de diciembre 2014 un musulmán en Dijon gritando “Al.lahú Akbar” embiste a once peatones con su vehículo
El 22 de diciembre 2014 otro musulmán en Nantes embiste gritando “Al.lahú Akbar” con su vehículo a más de diez peatones, consiguiendo matar a uno de ellos y dejando heridos al resto.
El 7-9 de enero de 2015 se produjo el ataque yihadista contra la redacción del periódico humorista Charlie Hebdo, causando 12 muertes y contra los clientes de un supermercado kosher en la Porte de Vincennes, al este de París, que compraban para la cena del Shabat, asesinando a 4 rehenes judíos. 
El 19 de abril de 2015 un yihadista argelino-francés asesina a una mujer para robarle el vehículo con el fin de atentar contra los fieles cristianos de dos iglesias en Villejuif, pero se hiere en la pierna, lo que le impedirá realizar la matanza de cristianos.
El 26 junio de 2015 musulmanes del Estado Islámico decapitan a un hombre al que le roban el coche para transportar explosivos para atentar contra una empresa de gas y hacerla volar.
El 21 de agosto de 2015 un yihadista intenta masacrar a los viajeros de un tren que se desplazaba desde Amsterdam a Paris. El islamoterrorista fue reducido por viajeros a los que hirió pero que consiguieron evitar una gran masacre.
 

[2] Devout Muslims CHEER Paris Slaughter on Social Media. ByPAMELA GELLER on November 14, 2015

 
[3] MAQUIAVÉLICAS DECLARACIONES EN UN ACTO DE LAS JUVENTUDES COMUNISTAS EN 2013. Pablo Iglesias reconoce que se ha dejado usar por Irán para desestabilizar España.
A partir del minuto 50:00 hasta el 53:14:
Los vínculos de Podemos y el chavismo
[4] El País. Ataques en París. 14 nov 2015. El Gobierno y el PSOE abren el pacto antiyihadista a los emergentes. Ciudadanos ha pedido sumarse al acuerdo suscrito por PP y PSOE. Podemos se descuelga.
Pablo Iglesias: “No es el momento de guerra contra el terror”                                                 http://www.msn.com/es-es/noticias/atentados-en-paris/pablo-iglesias-%E2%80%9Cno-es-el-momento-de-guerra-contra-el-terror%E2%80%9D/ar-BBn0uCe?li=AA5a7b
[5] Francía declara la guerra al Estado Islámico. La Vanguardia. 14 Nov 2015
Francia será implacable con los bárbaros” del Estado Islámico (EI), advirtió el presidente francés François Hollande, al declarar la guerra a la organización terrorista que se atribuyó los atentados del viernes en esta capital,
[6] El Papa habló de la Tercera Guerra Mundial tras atentados
15/11/2015 "Estoy conmocionado, no entiendo estas cosas, hechas por seres humanos (...). No hay justificación religiosa ni humana. No es humano", declaró Francisco.http://www.cadena3.com/contenido/2015/11/15/El-Papa-hablo-de-la-Tercera-Guerra-Mundial-tras-atentados-154444.asp
El Papa Francisco denuncia que estamos viviendo una “tercera Guerra Mundial”
Lo dijo en una visita a dos cementerios de ambos bandos en el norte de Italia en el centenario del inicio de la primera gran conflagración. Criticó las ansias de poder, las ideologías y el comercio de armas que empujan a los conflictos
[7] "Le Pen está bailando samba". La sala de conciertos Bataclan fue el epicentro del horror; el local emana un olor a muerte y quemado 24 horas después. Gemma Saura. La Vanguardia. 15.11.2015