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Israel-Irán. Teoría de juegos y vehículos no tripulados

Israel-Irán. Teoría de juegos y vehículos no tripulados

por Francisco Mitra, 23 de Marzo de 2010

Israel-Irán. Teoría de juegos y vehículos no tripulados

 

1. La Teoría de Juegos en los Conflicto Árabe-Israelíes
 
De manera rápida, puede definirse someramente la teoría de juegos como un área de la matemática aplicada que utiliza modelos racionales para estudiar las posibles interacciones en estructuras formalizadas de incentivos (los llamados juegos), donde se llevan a cabo los procesos de decisión estratégicos o militares. Los investigadores que se dedican a la teoría de juegos estudian las estrategias óptimas en cada momento y el comportamiento previsto de los distintos individuos. Desde el punto de vista de la teoría de juegos, tipos de interacción aparentemente distintos pueden, en realidad, presentar estructuras de incentivos similares, de forma que pueden ser entendidos según idéntico esquema de decisión. A pesar de su nombre tan inocuo y pueril, la teoría de Juegos ha gobernado la lógica militar subyacente en etapas tan largas de la historia reciente como la Guerra Fría, por medio de conceptos tan conocidos como la Destrucción Mutua Asegurada (más conocida como MAD, en inglés).
 
En la reciente historia de Israel, se han puesto en juego todos los diferentes conceptos de la teoría de juegos. A lo largo de su convulso pasado, podemos identificar punto por punto en qué momentos se ha aplicado la lógica de Juegos simétricos y asimétricos, Juegos de Suma Cero y de Suma no Cero, Juegos Cooperativos, Juegos Simultáneos y Secuenciales, Juegos de Información Perfecta, Juegos de Longitud Infinita, etc.… Y donde nos encontramos ahora, en Juegos bayesianos. No es el objeto del presente análisis extendernos más en ello, pero sí os anticipo que será el objeto de un análisis más adelante.
 
2. Teoría de juegos y Uvas
 
Aquí vamos a hablar del papel que podrían tener los UAVs o UCAVs (Unmanned Aerial Vehicles o Vehículos Aéreos No Tripulados, y Unmanned Combat Aerial Vehicles o Vehículos Aéreos No Tripulados de Combate, respectivamente) en el contexto actual de necesidades de seguridad de Israel, y en el contexto actual de necesidades de seguridad de Irán. En primer lugar, trataremos las necesidades de seguridad de Israel. Veamos cuáles son específicamente sus necesidades.
 
Desde su nacimiento, el Estado de Israel ha vivido en un estado permanente de guerra con sus vecinos. Su consolidación como estado se produce como resultado de vencer en los distintos conflictos que se le han ido planteando desde su creación. La mayoría de estos conflictos tenían como horizonte el hecho de que una derrota, supondría su desaparición del mapa, y posiblemente, una limpieza étnica. Desde esta perspectiva, la percepción de amenaza es mucho más sensible, aguda y perspicaz en Israel que la que existe en cualquier otro país occidental, por ejemplo España. Para el ciudadano medio de la calle, el horizonte de un conflicto en nuestro país es muy lejano, sus fronteras no son amenazadas, su existencia es cuando menos plácida y apacible, y su vida alejada de las situaciones de violencia que se viven en otras zonas.
 
Para Israel, esta situación de Guerra es continua desde sus comienzos, tras la negativa de aceptar su existencia por sus vecinos. De esta negativa nacen toda una serie de conflictos continuados: 1948, 1956, 1967, 1973 marcan una serie de conflictos de pura supervivencia. A partir de ahí, 1982, y recientemente, las Intifadas, 2006 y la Operación Plomo Fundido de las Navidades 2008/2009, marcan un cambio de doctrina tipo “Defensa Avanzada” donde ya no se trata de conflictos sobre el territorio de Israel, sino sobre los territorios exteriores para reducir los niveles de amenaza en los territorios fronterizos, aunque este término, con un estado tan pequeño de extensión no dice mucho.
 
3. Juegos asimétricos
 
La lógica que explica lo sucedido desde 1973 es que se pasó de Juegos Simétricos (los más conocidos, el Juego de la Gallina, Caza del Ciervo y Dilema del Prisionero) y se entró en el Juego Asimétrico (los más conocidos, el juego del ultimátum y el juego del dictador) donde el programa nuclear israelí definió cualitativamente la asimetría. El punto de inflexión, la Guerra del Yom Kippur, fue la guerra que” casi” ganaron los estados árabes. En esos oscuros días para Israel, la tenacidad árabe, unida a la adquisición de los últimos sistemas de armas soviéticos -sobre todo la eliminación de la superioridad aérea por medio de los por entonces novedosos SAM-7- y los aprendizajes de los anteriores conflictos eliminando la capacidad de anticipación israelí, condujeron al Estado de Israel a una situación al borde del colapso de todos los frentes y la destrucción. Decimos “casi” porque si no hubiese sido por la operación Nickel Grass, la llegada masiva de material de guerra de Estados Unidos, Israel hubiese sido borrado del mapa. Pero Níkel Grass, permitió a Israel darle la vuelta a la situación. Probablemente esta guerra, que les llevó tan cerca de la derrota, les condujo a plantearse el Programa Nuclear como única alternativa viable para conseguir una ventaja asimétrica que le permitiera los años de relativa paz que desde entonces ha disfrutado. Pero igual que la etapa en la que Estados Unidos disfrutó de ventaja asimétrica nuclear sobre la antigua URSS fue exigua tras la Segunda Guerra Mundial -exactamente 4 años, y posibilitó en cuanto se alcanzó la paridad el conflicto de Corea un año más tarde, 1950- los juegos asimétricos son muy complicados de mantener en asimetría.
 
Por tanto, desde la perspectiva de Israel, son muy comprensibles los denodados esfuerzos para que ninguna nación árabe se haga con el arma nuclear y mantener la asimetría. La operación Babilonia de 1981 para acabar con los incipientes esfuerzos nucleares de Irak y la menos conocida operación de Septiembre de 2007 donde se atacaron unas instalaciones en Siria -donde se sospechaba se estaba generando un complejo nuclear-, dan clara muestra que Israel no está dispuesto a permitir que una nación árabe rompa ese juego asimétrico que le ha permitido disfrutar desde los setenta de relativa calma, sin amenazas urgentes hacia su supervivencia. Será objeto de un futuro análisis el revisar la posibilidad de volver a un juego simétrico entre árabes e israelíes, si esto supondría una amenaza o conflicto, o se entraría en una Lógica de Destrucción Mutua Asegurada, que congelaría la conflictividad de la zona para todos los estados implicados. Pero lo que se puede concluir es que para Israel el programa nuclear iraní es una racionalmente una amenaza real, que pone sobre la mesa el análisis sobre cómo puede suprimir, con las armas que tiene actualmente,  esta amenaza.
 
4. Planes operativos
 
Una vez tomada la decisión de mantener la asimetría actual, hay que pasar a evaluar los planes operativos para hacer esto posible. En primer lugar, analizar cuáles serían los objetivos y las dificultades que plantean. Se ha hablado mucho de la complejidad de una operación para destruir las instalaciones que intervienen en el ciclo de enriquecimiento del Uranio en Irán. En primer lugar, vamos a identificar todos los lugares que Irán destina a su Programa Nuclear, y que se detallan en la figura adjunta (del New York Times de 2005):


 

 
 

 

Si analizamos los programas del camino crítico del ciclo del combustible iraní, podemos reducir los nombres a tres instalaciones: Isfahan (conversión del pastel amarillo o yellowcake en hexafluoruro de uranio), Arak  (agua pesada) y Natanz (enriquecimiento del uranio).  Estos lugares están muy próximos geográficamente, lo que los hace más fáciles de defender, pero también de atacar. Llegar hasta ellos es un desafío porque la operación implicaría superar unas defensas muy fuertes, porque el ataque es largamente esperado y porque la distancia hace que se les pueda detectar durante el proceso de aproximación.

a) Opción A: ataque aéreo clásico
 
Una de las opciones que Israel debe haber barajado es el ataque clásico de un grupo aéreo potente. Esto se dibujó en el horizonte en Junio de 2008 durante un ejercicio en el que Israel realizó un entrenamiento operativo a larga distancia con 100 aviones. Hay estudios donde se marcan las potenciales rutas de ataque: la norte a través de la Frontera Turca; la media, a través de Jordania e Irak; y la sur, en la que se penetraría a través de Arabia Saudita. El ataque clásico es muy complicado políticamente, predecible militarmente y es muy difícil que con los cazas actuales, F-15 y F-16 pueda salir bien.
 
La reciente adquisición de Arabia Saudí de los sistemas SAM S-400 de Rusia  hace altamente inviable la ruta sur. La ruta centro, por Irak, no puede ser aceptada por Estados Unidos, dado que enlazaría directamente el ataque a Irán con el conflicto en Irak -ya de por sí complicado, y complicaría mucho la acción a las tropas americanas en los conflictos en la región. Por lo que en el ataque clásico, sólo la ruta norte parece viable. Los movimientos de acercamiento de la diplomacia israelí con el Gobierno turco, parecen apuntar en esta dirección. De todas maneras, es complicado que tenga éxito un ataque de estas características con los aviones que Israel dispone actualmente.
 
b) Opción B: ataque selectivo furtivo
 
Si Israel dispusiera de los F-35 que tiene pedidos, sí sería viable un ataque clásico de estas características. Pero parece que el horizonte de suministro de esta plataforma, con sucesivos retrasos del programa, hace temer que hasta el 2014 no se disponga de estos aviones. Lo cual ya sería tarde, porque, al ritmo actual, Irán dispondrá material nuclear en el plazo de meses.
 
5. La otra opción: ¿uso de aviones no tripulados?
 
El objeto de este análisis es ponderar la viabilidad de un ataque con otro tipo de arsenal, del que sí dispone Israel, y valorar sus posibles consecuencias. Más acorde con el estilo innovador del Ejercito Israelí, sería plantear una operación que implicara el uso de tecnologías más sorpresivas, que dotarían a la operación de un factor que por inesperado, no sería rastreado adecuadamente: estoy pensando en los UAVs o UCAVs.
 
Y también, posibilitaría no atacar desde el propio Israel, sino desde otra dirección, desde el norte o el noroeste de Irán, donde las defensas de los lugares clave no son tan densas y preparadas. Esto es difícil, pero no imposible. Veamos cómo y con qué:
 
Dentro de los aviones no tripulados, Israel dispone desde hace poco del Heron TP, un enorme pájaro de 26 metros de superficie alar -incluso mayor a la del Boeing 737-, capaz de permanecer más de un día completo en vuelo, con un techo de servicio de 40 000 pies (12 km), y una capacidad de carga en torno a 1000 kg. Además es capaz de ser repostado en vuelo, con lo que incrementa su radio de acción y su capacidad de portar carga bélica al despegue.
 


 

 
 
 
 
 
Esto le proporciona una capacidad de penetración enorme. En cuanto a navegación, su control por satélite le hace susceptible de ser controlado en cualquier escenario; desiertos, montañas, mares etc.
 
Para hacer posible la opción de ataque con el Heron TP, debería ser armado con GBU-39 de unos 130 kg de peso. Suponiendo que el área a destruir por cada objetivo fuera aproximadamente de unos 150 000 pies cuadrados, y añadiendo los errores, la cantidad de armamento portable por cada plataforma, la necesidad de enviar algunos más por posibles pérdidas durante el vuelo, y porque algunos de los aparatos debe ir equipados con contramedidas electrónicas y señuelos, la cantidad que se requeriría es de unos 25 UAVs por cada objetivo.


  
 
Figura 1 Radios de Acción de UAVs: Bams Global Hawk y Heron TP
 
 

El objetivo más difícil es Natanz, porque el complejo está construido a 8 metros bajo la superficie y protegida por una coraza de 25 dm de cemento reforzado. Quizá requiriera por ello añadir las GBU-28 o alguna variante, para poder abrir la vía a los otros explosivos. Esto implicaría alguna característica adicional a lo que puede portar el Heron TP, porque el peso de la GBU-28 excede la capacidad de carga del Herón en la actualidad.

La dirección del ataque es importante. En la siguiente figura, potenciales zonas de ataques para llegar a donde se ubican las Plantas Iraníes.


 

 
6. Consecuencias del ataque
 
La mayoría de los expertos en defensa están de acuerdo en que un ataque contra la infraestructura nuclear iraní solamente retrasaría, y no prevendría, los esfuerzos de Irán para adquirir armas nucleares. Incluso el actual Jefe de Estado Mayor del Ejército Israelí, Teniente General Gabi Ashkenazi, ha admitido su creencia de que un ataque nuclear únicamente retrasaría en dos años el programa nuclear iraní, pero no lo eliminaría.
 
En cuanto a la reacción iraní, ya ha comenzado. Se ha escrito ya sobre un programa de plantas subterráneas, inmunes a los potenciales ataques israelíes desde el aire. Por otra parte, ¿se originaría una reacción militar en la región si Israel atacara al actual conglomerado del ciclo de combustible iraní? Probablemente no. Los mayores beneficiados de una reacción desmedida serían los propios israelíes, dado que en una situación de caos regional podría ser derrocado el gobierno de Irán. Más bien, la probable respuesta es alguna reacción puntual, la llamada a la Guerra Santa e intentar aglutinar la animadversión árabe a este ataque para intentar que germinara algún movimiento panarabista bajo el liderazgo iraní. 
 
En nuestra opinión, en esta década es probable que volvamos a ver el retorno a un escenario donde la simetría retorne a la región, y donde las partes dispondrán de información incompleta. En esta década es probable que volvamos a ver el retorno a un escenario en el que Israel no congele los problemas que tiene abiertos con los palestinos en el que alcance algún tipo de estabilidad y consolidación del status quo, con lo que las probabilidades de una escalada son altas. Volviendo a la Teoría de Juegos, estamos en la antesala del retorno a la lógica de los Juegos Simétricos (las recompensas por jugar una estrategia en particular dependen sólo de las estrategias que empleen los otros jugadores y no de quién las juegue) y Bayesianos (la información a disposición de los jugadores es incompleta). Mi recomendación, que Israel haga caso a Estados Unidos, y reanude las conversaciones de paz con palestinos.


 

 



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