Queridos Reyes Magos: ¿qué regalar?¿qué leer?

por GEES, 1 de enero de 2017

Empezamos por un libro de máxima autoridad, ya que su autor será en un par de semanas Presidente de los Estados Unidos. El primer libro que les sugerimos es efectivamente de Donald J. Trump: Crippled America. How to make America great again (Threshold Books, Nueva York 2016).
 
Ahora que ya conocemos el resultado de las presidenciales nuestra primera recomendación es sería este libro de Trump, en el que expone su ideario político, económico y social. Y lo hace de una manera sencilla, clara y entretenida. La irreverencia que le caracteriza queda bien plasmada en su texto donde deja bien patente su sentido patriótico; su rechazo al sentimiento de culpa tan extendido hoy entre los occidentales; su masculinidad sin complejos; y su falta de corrección política. Rasgos que bien convendría que incorporase nuestra derecha en España, por cierto (No albergamos esperanzas de que los Reyes Magos lo dejen la noche del 5 en Moncloa, junto al carbón que Rajoy se merece). Desde la irrupción de Trump ya no hay excusas para reconocer públicamente que nuestros pretendidos conservadores son socialdemócratas, y que además de una derecha intolerable, vinculada al fascismo al nazismo y al antisemitismo, ha nacido una nueva derecha, alternativa y conservadora, que puede volver lo que parecía imposible, posible. Este libro es un soplo de frescura política y una lectura imprescindible para todo aquel que no se resigne a abandonar sus principios conservadores, su moral y su esperanza por un futuro mejor.
 
También relacionado con la Administración Trump, y también escrito en un estilo fácil de leer, nuestros analistas le recomiendan el libro del Asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn: The Field of Fight: How We Can Win the Global War Against Radical Islam and Its Allies (St Martin’s Press 2016). Flynn es un veterano soldado de varias guerras, empezando por la de Granada. Ha observado el fin de la Guerra Fría, y participado en las grandes guerras norteamericanas del siglo XXI, en Afganistán e Irak. Flynn explica de manera sencilla la lucha contra Al AlQaeda y el ISIS, los lazos que desde la perspectiva de la inteligencia militar, se establecen entre grupos terroristas, Irán, Corea del Norte y Rusia (Sí, Rusia: la agenda de Putin no es la lucha contra el terrorismo, sino la grandeza de Rusia), así como los métodos que mejor funcionan contra el yihadismo, que Flynn entiende basados en un mayor y mejor uso de la inteligencia en toda su extensión. La lucha contra el terrorismo y la política de seguridad nacional son parte fundamental en la agenda de la Administración Bush: este libro les permitirá entender a alguno de sus mas cercanos asesores.
 
El Medio Oriente no es una región fácil de entender para la mente cartesiana occidental; mucho menos para el buenismo post-moderno. Para eso les recomendamos también el libro de Avi Melamed, Inside the Middle East. Making sense of the most dangerous and comllicated región on Earth (Skyhorse Publishing, 2016). La región, fragmentada entre shiís, sunnís, israelíes, dictadores seculares, autoridades religiosas, islamistas moderados, islamistas radicales, jihadistas, monarquías tradicionalistas, repúblicas islámicas, no responde a las leyes de la política occidental salvo excepcionalmente. Ser fuertes es tan importante para defender los intereses propios, como para defender la honorabilidad. Las tribus y clanes son tan relevantes como los gobiernos; los amigos pasan a ser enemigos y de nuevo amigos sin traumatismos; los enemigos de mis enemigos no son mis amigos; y donde dos más dos casi nunca son cuatro.
 
El autor, un periodista israelí de prestigio, conoce la región como las leyes que la rigen, así como las lenguas que la poblan. Y por eso es capaz de ofrecer al lector una radiografía de la zona, actual y viva, a la vez que convertir esa foto fija en un fotograma de una película que arranque antes y que no se sabe aún cómo va a acabar. Quien quiera adentrarse en las complejas dinámicas que se entrecruzan en todos los problemas de la región, y obtener una buena impresión de lo que puede llegar a pasar, habida cuenta de cuanto ha pasado hasta ahora, éste es su libro. Sin lugar a duda.
 
Ampliando el foco, no está mal recuperar un clásico actual: Orden Mundial (Debate, 2016) del de sobra conocido Henry Kissinger, del que tenemos traducción al español. Kissinger, de sobra conocido por nuestros lectores, sigue pese a su avanzada edad, mostrando una mente privilegiada: sigue encarnando el realismo político en la interpretación de las relaciones internacionales, y es uno de los autores cuyas columnas se esperan con avidez. Kissinger traza en el libro la historia diplomático-estratégica de la Europa Moderna, aprovechando para analizar la situación actual en la era del yihadismo y hacer algunas (demasiado escasas pero pese a todo valiosísimas) sobre el mundo que viene o podría venir. A propósito del viejo Profesor, les recomendamos también el libro de un gran historiador británico: Niall Ferguson y su Kissinger: Volume I: 1923-1968: The Idealist (Penguin Press 2016). En este primer volumen, Ferguson descubre una figura desconocida, y que chocará tanto al progresista ramplón que ve en Kissinger la encarnación de los poderes más ocultos, como al castizo conservador español que ve en su figura a un maquiavélico sin escrúpulos. Ferguson descubre, al menos en esos primeros años de la vida de Kissinger a un idealista convencido. Dejamos a nuestro lector que extraiga sus propias conclusiones. Y de paso, no dejen de leer del propio Ferguson un grandísimo libro: Civlización, que aunque es de 2012 no pueden dejar de leerlo. 
 
Y para el final, y ya que hablamos de ideales, vayamos a los más sólidos. Les proponemos un reto: regalen y lean la Biblia, ¿Por qué no?El ISIS ha atentado en Alemania contra un mercadillo navideño, siendo la palabra clave navideño. Francia protege a sus iglesias ante amenazas concretas, Flynn nos dice como vencer a los radicales islámicos, y Trump se enfrentará a ese gran reto en los próximos años, sobre el que escriben Kissinger y Ferguson. La Cristiandad es objetivo del islamismo. ¿Qué es?
 
En su famosa entrevista con Peter Bergen y Peter Arnett, dice Osama Bin Laden que cuando los combatientes islámicos echaron a los americanos de Somalia (1993) – por cierto, desde el GEES recordamos que estamos en la prehistoria de la IV Guerra Mundial o la yihad que sufre Occidente actualmente– quedaron sorprendidos de su escasa resistencia y su baja moral en comparación con la de los rusos. En su mente, había dos tipos de Cruzados, los débiles – americanos - y los fuertes, los soviéticos marxistas que acababan – de eso presumía bin Laden – de echar de Afganistán.
 
Como lo confirman todos los acontecimientos recientes, los Cruzados somos para los fanáticos islamistas todos los occidentales, y aun los que están en la periferia de Occidente. Igual que los marxistas eran, para bin Laden, Cruzados, lo son hoy para el ISIS la laica Francia, la laicizada Alemania o la venida a menos España, con todos sus habitantes, cristianos o no. Sin ánimo de convertir a nadie, aunque sin excluirlo, no parece mala idea tener alguna noción de quiénes somos, queramos o no, los Cruzados.
 
Somos aquellos que compartían – esta vigencia se ha perdido – la imagen intelectual del mundo que da Julián Marías en un párrafo de su libro La estructura social, escrito en 1972, reeditado en 1993 y que aún se puede conseguir por ahí. Dice así:
 
“De esta enseñanza se deriva una imprecisa noción del mundo creado en relación con Dios creador, una cosmogonía, una idea del hombre como realidad corpórea y anímica, una mínima doctrina psicológica – los sentidos corporales que se enuncian en el catecismo, las “potencias del alma”, los vicios y las virtudes, la noción de arrepentimiento, atrición, contrición, “dolor de corazón”, devoción, etc. –una idea jerárquica de la sociedad – padres, maestros, mayores, “en edad, saber y gobierno” -, una visión de la historia – pueblo elegido, profetismo, plan providencial, juicio final -, una idea muy definida del “puesto del hombre en el cosmos”, en relación con las plantas, los animales, los espíritus angélicos y la Divinidad, una noción del milagro y, por tanto, de un orden “natural”, casi de “leyes de la naturaleza”, todo esto sin contar con las ideas específicamente religiosas y teológicas, que tienen una vertiente ideológica general y contribuyen a formar esa imagen del mundo: lo natural y lo sobrenatural, la Encarnación, la idea del pecado, la noción de eficacia – por ejemplo, sacramental -, la idea de espíritu, la visión escatológica, la interpretación de la muerte y la inmortalidad, los principios de justicia, mérito, premio y castigo, la oposición del tiempo y la eternidad, etc. Esto y mucho más es el fabuloso, riquísimo repertorio intelectual en que, sin el menor propósito científico, introducen al muchacho de la última escuela rural española el catecismo del P. Ripalda y el modesto epítome de historia sagrada de Fleury o cualquier otro: el diluvio y los sacrificios; judíos, filisteos, babilonios, fenicios, macedonios, griegos, romanos; Baltasar, Nabucodonosor y Alejandro Magno, el Nilo, el Mar Rojo, el Sinaí; la idolatría y el becerro de oro; formas sociales – tribus poligamia, monogamia, concubinato -; los Magos de Oriente; el homicidio – Caín y Abel -, la seducción –Sansón y Dalila -, el mundo de los sueños – José -, la inestabilidad de los imperios, las pasiones del alma, el destino que se anuncia y se cumple – Mane Tecel Farés.”
 
Esto, que ya no entienden las mentes occidentales, es lo que odian los islamistas.
 
El hecho de que carezca de vigencia, habiendo sido sustituido en nuestros contemporáneos por el cambio climático, el progresismo o la multiplicidad infinita de orientaciones sexuales, aparte de demostrar la pobreza de nuestro actual repertorio intelectual del mundo en relación con el precedente, es irrelevante. No nos salvará la vida ante el juicio del yihadismo. Para éste, no hay marxistas, ni capitalistas, ni progres bienpensantes o centroreformistas de Moncloa. Hay Cruzados.
 
Quienes vienen a por nosotros tienen una vaga idea de que seguimos siendo eso o, al menos, a sus ojos lo representamos. Nos hacen un honor que no merecemos. Y puesto que como pueden ustedes leer en nuestro último Informe sobre Yihadismo –otra buena lectura para estos días- España está en mitad del camino yihadista, ahí va otra buena recomendación clásica: La España inteligible, Razón histórica de las Españas, de Julián Marías, con una buena edición de Alianza en 2014.
 
Y como la Biblia es un rato larga, ya se ha visto que los brevísimos catecismos de Ripalda o Astete y un sencillo resumen de Historia sagrada – con sus dos terceras partes hebreas - también nos recordarán la imagen del mundo por la que somos perseguidos.
 
La relevancia actual del libro de Marías viene marcada por la necesidad, que se barrunta cercana, de emprender un programa o proyecto para España. No tanto un programa político sino un proyecto vital histórico, que perpetúe la apasionante aventura española que José María Marco plasmó hace un tiempo en otro de nuestros libros preferidos, Una historia patriótica de España.
 
La idea es la siguiente: Cuando despertemos a la mañana siguiente del fin del fin de la Historia, por jugar con la expresión de Fukuyama, ¿qué vamos a hacer?
 
Parece que las naciones vuelven a estar de moda. Y dado que la primera nación es España, para ponerse al día conviene estar enterados de en qué consiste. En efecto, el orden mundial globalizado se ha agotado. Por un lado, los excesos diluyentes de la personalidad de las naciones en entramados burocráticos están abocados a la quiebra; por otro, los excesos del relativismo cultural y político – olvidando el concepto de verdad, típicamente occidental – están llevando a Occidente a un callejón sin salida. Es decir, que, antes pronto que tarde el orden público del mundo occidental va a cambiar radicalmente.
 
Cuando lo haga, habrá que tener en cuenta fundamentalmente dos cosas que cuenta divinamente el libro de Marías. La primera, que España es la única nación europea que eligió ser cristiana, dedicándose a la Reconquista frente al Islam. Las otras naciones europeas nunca pudieron tener la tentación de dejar de ser cristianas, ¿qué otra cosa iban a ser? Sin embargo, España, desde el 711 se ve obligada a tomar partido. Y lo hace con perseverancia insólita. Del año 2016 rescatamos otro libro: La España de Alá, de Ignacio Cembrero, que lleva a cabo un buen recorrido por las comunidades islámicas españolas, y en el que –pese a algunas distutibles conclusiones- el lector encontrará datos muy interesantes.
 
Logrado lo anterior, y he aquí el segundo hecho decisivo para nuestros días, España se dedica a construir dos Españas: la de acá y la de ultramar. Y gracias a Colón y Hernán Cortés la inmigración que hoy recibimos habla español, va a misa y escucha Radio María; y no a los imanes sirio-iraquíes que lanzan a la yihad a las poblaciones musulmanas del resto de Europa.
 
Cuando cambien las cosas, habrá que reconstruir España desde sí misma, combatiendo a nuestros enemigos, que lo son de la civilización. Para eso, es necesario recuperar nuestro espíritu, nuestros valores afianzados en la tradición judeo-cristiana; aprender de israelíes como Melamev, que conocen bien a quién nos enfrentamos; apreciar y valorar a quienes pueden impulsar de nuevo a América a jugar un papel de freno al Mal, como Trump y su nueva Administración. Todas estas lecturas son interesantes, y lo serán en el 2017, en el que Occidente tanto se juega. 
 
Así que, ¿a qué esperan?