Oscar Elía ha sido Analista del Área de Pensamiento Político del Grupo, y Editor y Jefe de Opinión de GEES. Doctor en Filosofía y colaborador de La Gaceta, Época y Libertad Digital. Es coordinador del libro "Alexis de Tocqueville, libertad, igualdad, despotismo" (FAES, 2007), y coautor junto con miembros del Grupo de "Que piensan los neocon españoles", (Ciudadela 2007). Junto con Ignacio Cosidó ha publicado "España, camino de Libertad" (Gota a Gota, mayo 2010). En 2011 publicó el libro "El reto de Rajoy", escrito junto a Rafael Bardají.
09 de Abril de 2013
El éxito de Thatcher es la restauración del liderazgo político. Lo recuperó a partir de sus dos componentes esenciales.
22 de Marzo de 2013
Un país que se siente orgulloso de sí mismo es un país que ofrece una imagen más sólida y robusta a lo largo y ancho de un mundo cada vez más conectado.
17 de Noviembre de 2012
En el caso de Gaza, un régimen como el de Hamás, con su supremo y originario mandato para destruir Israel, no podía desembocar en nada distinto a una guerra total, de medios y fines, contra los vecinos judíos.
07 de Noviembre de 2012
Ohio, Florida. Teheran Óscar Elía En el principio fue Irán. Antes de que la política exterior del presidente Obama mostrase su verdadera capacidad de gestión en la primavera árabe y la crisis de la embajada en Bengasi, los sucesos de verano de 2009 en Teheran marcaron ya la tendencia de la política exterior norteamericana en los siguientes cuatro años, aunque poco se sospechaba entonces. En ese año 2009 -cuando Túnez y Egipto dormitaban plácidamente bajo las dictaduras de Mubarak y Ben Ali-, la respuesta a la manipulación electoral del régimen de los ayatolàs provocó una reacción popular inaudita. Miles de opositores salieron a las calles, las ocuparon, y aguantaron las embestidas del régimen durante semanas. Mientras éste reprimía salvajemente a los opositores, Obama mostraba explícitamente su renuncia a entrometerse, reconocía la represión como un asunto interno, y alargaba la mano a los dirigentes iraníes. Al final, sin saberse exactamente el número de muertos o de detenidos, los ayatolás sofocaron la rebelión, sin problemas internos ni coste exterior diolomático alguno. La práctica precedía así a la teoría: después llegaría la conferencia en la Universidad en El Cairo, donde Obama establecería los dos principios que mostrarían sus límites en la "primavera árabe", y que estaban entonces llamados a constituir un nuevo principio en la relación americana con el mundo musulmán: la mano tendida al islamismo chií o sunní y la no interferencia en los asuntos internos de la tropa de dictadores de Oriente Medio. Ambas cosas mostraron hace unas semanas sus graves consecuencias para Washington: que los republicanos no utilizasen el negro asunto del ataque durante horas a la embajada en Bengasi -su origen, desarrollo y gestión -en la campaña no quita para que no se trate de uno de los grandes fracasos de la política exterior norteamericana de las últimas décadas. Como lo es que en apenas dos años Estados Unidos y Europa hayan pasado de tener en la región regímenes repulsivos pero aliados a avanzar hacia regímenes igualmente repulsivos pero además enemigos. Ahora, tras las elecciones, volvemos en 2013 al principio del fracaso de la política exterior de Obama: el problema iraní. Con las mismas malas artes que en 2009, y con una mayor represión sobre disidentes y opositores, el régimen de los ayatolás encara ya las nuevas elecciones presidenciales de junio. Mismas maniobras, mismas sospechas, mismas denuncias. Pero lo hace con la garantía de que la Casa Blanca sigue ocupada por el mismo Presidente al que se le otorgaría el premio Nobel en 2009 por su política de detente puesta en marcha ese verano. Además, casi nadie duda ya de que el programa nuclear iraní, pese a las sanciones, sigue avanzando: la única cuestión es cuando lograrán -en próximos meses o en un par de años- una primera bomba, y hasta donde llega el desarrollo del programa misilístico de los últimas versiones Shahab. Y dónde establecer la línea roja a partir de la cual lo único seguro será la inseguridad de los millones de judíos de Israel y el inicio de una carrera nuclear por Oriente Medio y el mundo árabe y musulmán. Línea roja que la administración Obama se ha cuidado bien de no dejar claro a Teherán. También aquí la política de Obama permite a los ayatolás ser optimistas: las cada vez menos disimuladas intenciones de la administración Obama en entablar conversaciones y de buscar un acuerdo sobre el problema a nivel regional dan a Irán la oportunidad de adquirir un protagonismo y un liderazgo ganados mediante la amenaza y el enfrentamiento. Mala conclusión, pero sobre todo mal ejemplo que ofrecer a quienes decidan seguir la política de hechos consumados iraní. En el día después no son sólo los trabajadores de la industria del automóvil de Chicago, los hispanos de Nuevo México y Florida o los los que con total justicia pueden sentirse satisfechos con el triunfo de Obama. También los ayatolás pueden hacerlo desde Teheran. ¿Cómo no sentir un escalofrío al pendar en ellos, en los disidentes y en el arma atómica?
24 de Octubre de 2012
Entre los militares prusianos la reflexión militar sobre la guerrilla alcanzó en 1812 las altas cotas que merecen, para Schmitt, honores intelectuales. Reflexión que reconocía a su vez los honores que corresponden a España en la historia del pensamiento o al menos de la práctica estratégica.
08 de Febrero de 2012
Las razones de Putin tanto las ideológicas como las estratégicas, son tan coherentes como contundentes. ¿Con qué capacidad de éxito oponer a su política las buenas intenciones euroatlánticas?
25 de Enero de 2012
El error de reducir la guerra a una o varios aspectos de ella, olvidando su carácter complejo e histórico. ¿cómo olvidarlo cuando se abre paso la tentación de concluir que los vehículos no tripulados decidirán el resultado de una guerra, la de imaginar guerras futuristas determinadas por ciberataques o la guerra de las galaxias, o la de reducir una guerra a simple lucha por el petróleo?
24 de Enero de 2012
La línea roja, sin retorno, del programa nuclear está mucho más cerca –si no la hemos cruzado ya– y harán falta medidas más dolorosas que un embargo en cómodos plazos contra los ayatolás
23 de Enero de 2012
Ni la experiencia ostentosa de Gingrich ni el entusiasta empuje del nuevo conservadurismo social serían suficientes contra Obama. Pero unidos constituyen una pesadilla, tanto para el establishment republicano como para el obamismo
19 de Enero de 2012
Al menos tres los factores que invitan a retomar la única gran reflexión llevada a cabo en nuestro país, la Revisión Estratégica de la Defensa del año 2002
El arte de la estrategiaSi por algo es célebre el libro III en la obra de Clausewitz, es por su reivindicación de las fuerzas o las potencias morales (“Die moralischen Hauptpotenzen”): “mientras los elementos físicos aparecen casi tan sólo como el mango de madera, los morales son el metal noble, el arma limpia y pulida propiamente dicha”. No es que hasta entonces los distintos autores no los hubiesen tenido en cuenta: pero en Clausewitz alcanzan categoría fundamental, a la par -e incluso por encima- de los aspectos físicos y materiales en la guerra
10 cosas que no se pueden decir en EspañaFieles al espíritu que ha hecho de esRadio, Libertad Digital y Libertad Digital TV un fenómeno social como grupo de medios de comunicación independiente, presentan ahora este libro donde rompen con lo políticamente correcto al tratar 10 temas sobre los que la opinión institucionalizada y pastoreada por la “cultura oficial” es la imperante… hasta ahora.
- VVAA "Qué piensan los neocon españoles", Ciudadela 2007
- (coord) "Alexis de Tocqueville LIbertad, Igualdad, Despotismo", Fundación FAES 2007
por Óscar Elía, 22 de Marzo de 2011
Óscar Elía junto con César Vidal dialogan sobre la guerra en Libia